sábado, 14 de marzo de 2009

INCUBACION: OPCIONES OPERATIVAS


Tomado de watt poultry.com



Se evalúan los diferentes sistemas de incubación

Existen tres sistemas distintos ampliamente usados en incubación avícola comercial hoy en día; estos son: 1) Incubadoras de carga-múltiple y estanterías fijas. 2) Incubadoras de carga-múltiple con carros para el huevo, carga por bloque. 3) Incubadoras de carga única (todo-dentro, todo-fuera) con carros para el huevo.

Cada una de estas opciones presenta ventajas, desventajas, fortalezas y debilidades en cuanto a higiene, mantenimiento, costos de producción (rentabilidad), porcentajes de nacimiento, calidad del pollito (rendimiento en granjas) y, costos de adquisición de los equipos.

Carga-múltiple y estanterías fijas

Las incubadoras de carga-múltiple y estanterías fijas, son aún una opción popular en plantas incubadoras en varios países. Existen varias razones bastante sencillas que explican esta popularidad. Lo principal es que estos equipos son relativamente simples de operar y generan buenos resultados, a costos bastante razonables, bajo una amplia variedad de condiciones de clima, estilos de manejo y de recursos disponibles por parte del usuario.

Las incubadoras de carga-múltiple, estanterías fijas con pasillo central de acceso poseen un patrón vertical para el flujo de aire y un patrón de carga horizontal. El calor metabólico embrionario de los diferentes estados de desarrollo, es utilizado de forma óptima por distribución homogénea de las cargas de huevo por todo el gabinete de la máquina. Es por esto que estas incubadoras son la opción menos exigente en cuanto a la ventilación necesaria para lograr temperaturas correctas y uniformes en forma consistente; lo que es muy importante para obtener nacimientos uniformes, alta incubabilidad y, buena calidad de pollito.

Una desventaja en este tipo de incubadoras es la dificultad que presentan para efectuarles una limpieza completa y sanear el interior de la máquina, a menos que la unidad se encuentre vacía y en rotación para limpieza y mantenimiento. El sistema es también intensivo en mano de obra para embandejar huevos durante cargas y transferencias.

Carga-múltiple y carros para el huevo

Las incubadoras de carga-múltiple y carros para el huevo son más fáciles de limpiar eficazmente pero son más exigentes que las de estanterías fijas, en cuanto a la ventilación necesaria para obtener una alta incubabilidad en forma consistente.

Bajo esta modalidad cada carro de huevo o juego de carros representa grupos de huevos de la misma edad. Otro nombre utilizado para describir esta distribución de las cargas o edades es el de cargas por bloque. La distribución de las distintas edades de embriones incubados al interior de la máquina no es tan homogénea como en el caso de los modelos de estanterías fijas.

En cuanto a higiene y limpieza, las incubadoras de carga-múltiple con carros, ofrecen una opción intermedia. Es posible efectuar una limpieza total y frecuente en los espacios vacíos que dejan los carros evacuados al momento su transferencia a la nacedora. O bien, se puede limpiar completamente el interior de la incubadora, si se dispone de una incubadora vacía o recinto especializado para ubicar temporalmente los carros cargados con huevo durante la limpieza de la máquina.

Las cargas por bloque con carrito resultan más cómodas al momento de embandejar o manipular huevos durante cargas y transferencias. La ventaja radica en que no es necesario embandejar huevos con el operario ubicado al interior de la máquina incubadora.

Los sistemas de carga múltiple y carritos vienen en modelos con pasillo central de acceso a la máquina y otros que no lo tienen. Estos últimos, generalmente vienen equipados con grandes ventiladores de aspas planas y poleas. Las incubadoras que carecen de pasillo central de acceso a la unidad, ahorran espacio al momento de calcular las dimensiones de la sala en que estarán ubicadas pero dificultan el examen visual de los huevos con fines de ovoscopía, monitoreo del desarrollo de la cámara de aire, remoción de huevos contaminados, etc.

Ahorros sustanciales y concretos de mano de obra y manipulación del huevo son posibles si los sistemas de carga por bloque utilizan un mismo juego de carros, diseñado tanto para el transporte del huevo desde la granja a la planta incubadora, como para la carga y permanencia del huevo en máquinas incubadoras.

Carga-única

Las incubadoras de carga-única (todo-dentro, todo fuera) son anteriores a los modelos de carga múltiple. Las capacidades actuales de estos equipos, el control zonal de las condiciones operativas y ambientales de las incubadora y, el grado de sofisticación y confiabilidad actual de los controles electrónicos tipo PLC son la parte innovadora.

La década de los noventa experimentó un renovado interés en la industria por las incubadoras de carga-única. Las razones detrás de este renacer estuvieron ligadas a la preocupación del consumidor con temas relacionados a la confiabilidad de los alimentos y a salud animal. Obviamente, ambas situaciones tienen el potencial de ser mejor controladas bajo la modalidad de todo-dentro, todo-fuera.

Las incubadoras de carga-única ofrecen la mejor opción en cuanto a higiene y limpieza de las incubadoras. El concepto todo-dentro, todo-fuera de estas unidades de carga-única posibilitan lograr una mayor bioseguridad y limpieza. Adicionalmente, la modalidad de carga-única mejora la calidad del pollito a través de incubación y nacimientos aislados, especializados de cada lote de huevos y pollitos.

La incubación de carga-única es la opción más exigente y menos flexible en términos de manejo, monitoreo (dióxido de carbono) y, mantenimiento de los equipos. Los requerimientos de ventilación, necesarios para obtener buenos nacimientos en forma consistente, son más específicos y permiten márgenes de error más estrechos.

En carga-única debemos considerar que la totalidad del lote de huevos incubados se encuentra en la misma fase de desarrollo embrionário; todos necesitan ventilación, temperatura y humedad muy precisas y constantes, en forma simultánea, en cada sección de la incubadora. Lo mismo se aplica en cuanto al nivel de oxigenación, dióxido de carbono, condiciones de humedad y pérdida de peso de los embriones.

Paneles de control electrónicos, computarizados, programables (PLC) y tecnología de sensores en incubadoras y nacedoras, permiten elaborar perfiles de incubación por etapas ajustables a un conjunto de parámetros pre-establecidos y particulares a cada etapa del período del desarrollo del embrión.

Los sistemas de incubación electromecánicos son ya en muchos países parte del pasado en cuanto a lo que a tecnología concierne.

Básicamente, la incubadora de carga única debe permanecer casi totalmente sellada durante los primeros 8-10 días de incubación. Durante los primeros 5-6 de incubación la máquina trata de conservar calor y aumentar los bajos niveles de CO2 existentes en el gabinete de la unidad pues la producción de calor metabólico y de CO2 embrionario no es suficiente.

Después de los 10 días de incubación la máquina incubadora de una sóla etapa debe ser capaz de eliminar grandes cantidades de calor animal y de CO2 producidas por la totalidad de los embriones en un estado más avanzado de desarrollo. Adicionalmente, también debe ser capaz de proveer suficiente oxígeno para la totalidad de los embriones.

De tal forma pues que es muy común elaborar perfiles de incubación que inician con unos puntos operativos de bulbo seco en 100.5 grados F y finalizan a los 18.5 – 19.5 días con parámetros de 98.5 – 97.5 grados F.

Un requisito fundamental de la incubación de carga única, consistente en la necesidad de autoproveerse cantidades masivas y homogéneas de huevo incubable, ha sido parcialmente obviado por la introducción de incubadoras de carga única con control ambiental por zona. Estas unidades con capacidad superior a los 125,000 huevos, solamente exigen que las cargas sean homogéneas en cada una de las zonas de control existentes en el gabinete de la máquina.

La inmensa mayoría de las incubadoras de carga-única carecen de un pasillo o corredor central de acceso al interior de la máquina. Recordemos que el objetivo bajo esta modalidad de trabajo es cargar incubadoras, cerrar puertas y al final del proceso abrirlas para evacuar la totalidad de la carga y transferirla a máquinas hacedoras.

Popularidad de carga-única

Durante los últimos 4-5 años las incubadoras de carga única, de capacidad similar o superior a los sistemas tradicionales de carga-múltiple, han tenido una acogida muy positiva y sustancial en las industrias del pollo de engorde, de la postura comercial, de producción de pavos y de reproductores pesados y livianos de los Estados Unidos, América Latina (Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, República Dominicana, etcétera). Lo mismo ha sucedido en alguna medida en África en Egipto y África del Sur. En Asia, la carga única ha tenido buena acogida en países como Corea del Sur, Japón y Malasia. Algo similar ha sucedido en otras partes del mundo. Ejemplos: Arabia Saudita, Turquía. La industria avícola Europea, con algunas excepciones, es ya desde hace un buen tiempo un usuario muy definido a favor de los sistemas de incubación de carga única.

Ahora cabe preguntarnos: ¿Será que las tres modalidades de incubación descritas anteriormente continuarán siendo alternativas válidas en años futuros? Opino que en cierta medida lo seguirán siendo ya que siempre habrá mercado y demanda para sistemas de incubación usados, de segunda mano, de bajo costo con tecnologías anteriores que de alguna forma serán una alternativa aceptable para un número limitado de usuarios.

Sin embargo, no se puede ocultar que la incubación de etapa única ha incursionado en forma importante y definitiva en varios mercados avícolas en los que tradicionalmente han dominado las incubadoras de carga-múltiple. Esta situación no es un fenómeno pasajero. Más bien, es una transición importante que cada vez irá abarcando porcentajes más importantes en empresas avícolas productoras de reproductores livianos, pesados, de pollitos broiler bebé, de pollitas de postura comercial y de pavitos.

En los últimos años, a partir de 2002-2003, la industria avícola estadounidense, sobre todo en lo que concierne al pollo de engorde, ha incursionado de forma muy importante y decidida en la incubación de carga-única, tanto en proyectos de reemplazo de capacidad como en proyectos de expansión.

Actualmente, hay al menos diez empresas avícolas norteamericanas que utilizan incubación de carga-única en una o más de sus plantas de incubación. La expectativa de que esta tendencia a favor de la carga-única continúe es muy alentadora, tanto en proyectos de expansión como para reemplazar capacidad en equipos de carga-múltiple.

En Brasil y México, el sector productor de reproductoras livianas y pollitas comerciales ha tomado un giro bastante importante a favor de los sistemas de carga única. No hay razón evidente para que el sector de engorde de estos países no opte en mayor medida por la carga-única en un futuro cercano.

En Argentina, Colombia y Ecuador el sector productor de reproductoras pesadas y el de pollo de engorde ya incursionó en sistemas de carga-única y existe una tendencia concreta y favorable a seguir por este camino.

La República Dominicana en el Caribe ha sido el primer país de la región en utilizar sistemas de carga única en la producción de reproductores pesados de un día y de pollitos broiler bebé.

En Centroamérica, Guatemala ya tiene sistemas de carga única en operación y posiblemente será el país que continúe llevando cierta delantera en esta modalidad por algún tiempo. En Honduras se ha ensayando seriamente con sistemas de carga única.

En muchas partes del mundo, la presión gerencial por optimizar costos de mano de obra, aumentar eficiencias y mejorar el control de procesos hará que la incubación de carga-única se vuelva la modalidad de incubación mayoritaria. Mayor facilidad y flexibilidad de manejo, mejor control de las condiciones operativas del equipo, mayor capacidad de monitoreo e interacción son sólo algunas de las ventajas hechas realidad por esta tecnología.

Máquinas incubadoras y nacedoras electrónicas, programables y operadas por sensores son la modalidad que impera en sistemas de incubación avícola, están bastante difundidas y lo estarán aún más en años venideros. Máquinas incubadoras con paneles de control computarizados y sistemas de sensores o sondas están reemplazando en gran medida equipos electromecánicos de termostatos rápidamente. Sistemas de incubación electromecánicos, operados por termostatos son ya en muchos países del mundo parte del pasado en cuanto a lo que a tecnología concierne. De hecho, hay muy pocas empresas fabricantes que aún ofrecen controles electromecánicos a sus clientes.

Conclusión

Muchos cambios han ocurrido en muchas áreas de la incubación artificial a lo largo del siglo XX. Máquinas incubadoras y nacedoras han sido transformadas en sistemas automatizados de alta tecnología. El conocimiento del proceso de incubación y sus requerimientos ha mejorado mucho a través de los años.

La investigación, el desarrollo y la innovación industrial permiten ahora disponer de máquinas incubadoras de gran capacidad, operadas por medio de sensores para controlar temperatura, humedad, volteo. Hoy en día, los tableros de control computarizados ponen al alcance de la mano los últimos avances tecnológicos para manipular con precisión y exactitud, todas las variables operativas de los equipos y ejercer un monitoreo detallado de su funcionamiento en forma constante.

En la década del 90 incubación artificial adquirió equipos de última generación, adoptó diseños de planta y tecnologías que facilitan y aumentan las oportunidades de ganar la lucha en contra gérmenes y la contaminación; maximizando de esta forma el número y la calidad de los pollitos producidos.

Tecnologías que en el pasado reciente sólo triunfaron parcialmente han retomado plena vigencia. La incubación artificial ha crecido exitosamente con los equipos de carga-múltiple; la transición gradual hacia equipos de carga-única es una realidad incontrovertible que ha tenido mucho éxito en muchas empresas y en varios sectores de la industria avícola.

Los excelentes resultados obtenidos en sistemas de carga-única han dejado de ser una promesa. El mejor rendimiento de las aves a nivel de planteles productivos es lo que recientemente ha inclinado la balanza a favor de la incubación de carga-única en varias empresas. Es más, las ligeras ventajas de incubabilidad observadas a favor de la carga-única han pasado a ocupar un segundo plano. El factor que las empresas realmente valoran y priorizan cada vez más al momento de escoger equipos de incubación es el nivel de rentabilidad de las aves a nivel de campo que puede esperarse de uno u otro sistema de incubación. En este sentido, la incubación de carga única ha tomado la delantera. IA

Referencias A) The Poultry Production Guide. Misset International. Chapter-3, Incubation & Hatching. (1997).B) Avian Incubation. Behaviour, Environment, and Evolution. Edited by D. C. Deeming. Hatchery Comnsulting and Research. Oxford Ornithology Series. Oxford University Press. ISBN: 0198508107. (First Published, 2002)C) The Buckeye Hatchery Handbook. Published by: Buckeye International, Limited. Mill Lane, Lopen, South Petherton, Somerset TA13 5JS, UK.D) The New Incubation Book. Dr. A. F. Anderson Brown & G.E.S. Robbins. Revised Millenium edition. First North American Edition, 2002. ISBN: 0-8839-527-2.

LA INCUBACION AFECTA EL DESARROLLO OSEO Y LA INCIDENCIA DE PROBLEMAS DE PIERNAS


Tomado de Watt Poultry.com



Las condiciones ambientales inapropiadas o desuniformes durante la incubación son uno de los estreses ambientales más comunes que pueden afectar el desarrollo óseo y la salud de las piernas de los pollos y los pavos. Dr. Edgar O. Oviedo-Rondón, Universidad Estatal de Carolina del Norte, Estados Unidos

Los problemas de piernas son una de las causas más frecuentes de eliminación en pollos y pavos de rápido crecimiento y causan incremento de la mortalidad tardía en las aves más pesadas. La incidencia normal de problemas óseos en las piernas, o de locomoción claramente visible es de 1 a 3%, pero casi todos los lotes de pollos o pavos tienen al menos 1% de individuos con problemas que ocasionan su eliminación.

De otro lado, alrededor del 30% de las aves en todos los lotes presenta modificaciones en su caminar normal. La mortalidad tardía en pollos pesados de más de 3 kg y en pavos de más de 14 kg se debe principalmente a problemas de piernas. En algunos lotes de pavos las fracturas espontáneas del fémur pueden causar 1% de mortalidad semanal después de las 17 semanas. Todos estos problemas son generalmente estacionales y muy variables.

Las fallas del sistema locomotriz de las aves y la debilidad de los huesos tienen un impacto importante en las auditorias de bienestar animal, calidad física y microbiológica de las carcasas, y en los costos de producción. La menor actividad física de las aves y problemas de alineación de los huesos como la desviación del tibiotarso han sido correlacionados con mayor número de rasguños, callos en la pechuga y contaminación de las carcasas al momento del sacrificio. La asimetría en las partes de las carcasas de las aves ocasionalmente causan problemas en las líneas de sacrificio y de deshuese automático requiriendo intervención manual y recortes de las carcasas.

El sistema locomotor es constituido por huesos, músculos, tendones, cartílagos y liquido sinovial en las articulaciones. Debido a su tamaño, generalmente los huesos son el objetivo principal de atención cuando se evalúan problemas de piernas, pero es importante también recordar que los otros constituyentes del sistema locomotor y la correcta alineación de las partes son esenciales para obtener buena función locomotriz. Las alteraciones de los huesos son bien conocidas y fáciles de observar, pero poco es conocido de los tendones, cartílagos, liquido sinovial y biomecánica del movimiento en aves, por esto ha sido difícil solucionar estos problemas de piernas en aves. La genética de las aves, la nutrición, los estreses ambientales, las enfermedades infecciosas y metabólicas, las micotoxinas, y otros tóxicos pueden afectar la incidencia de estos problemas.

Problemas de incubación

Las condiciones ambientales inapropiadas o desuniformes durante la incubación son uno de los estreses ambientales más comunes que pueden afectar el desarrollo óseo y la salud de las piernas de los pollos y los pavos. Una de las dificultades más grandes en la producción avícola es mantener la uniformidad en las condiciones de manejo que les damos a las aves, debido a la diversidad natural que existe.

En una máquina incubadora generalmente un 5% de los huevos sufre condiciones subóptimas debido a muchos factores sin contar los posibles errores de manejo. Los huesos de las aves inician los procesos de osificación durante el periodo embrionario y este rápido desarrollo óseo puede ser afectado por las condiciones ambientales dentro de la máquina de incubación. La cantidad absoluta de minerales es poca al momento de la eclosión, pero la actividad celular y todas las proteínas características de la osificación pueden ser encontradas varios días antes del nacimiento.

En la Universidad Estatal de Carolina del Norte hemos evaluado los efectos de las propiedades de la cáscara del huevo, especialmente la conductancia, la preincubación, las temperaturas durante la fase inicial y final de incubación, los perfiles de incubación en máquinas de una sola etapa, y las concentraciones de oxígeno en las nacedoras en una serie de experimentos que examinaron pollos y pavos al momento de la eclosión, al igual que a los 40 y 56 días de vida en pollos o durante la vida de los pavos hasta 17 semanas. A continuación discutiremos estos efectos de incubación en la salud locomotriz de las aves.

Efectos de la preincubación

La preincubación uniforme es muy importante para el adecuado desarrollo embrionario

Los vestigios del desarrollo de las piernas de las aves puede ser observadas en embriones de 3 días. Es importante recordar que al momento de ovoposición el embrión ya tiene un día de desarrollo e independientemente de la temperatura de almacenamiento de los huevos fértiles, el desarrollo embrionario no para, solamente se hace más lento. Por esto, la adecuada y uniforme pre-incubación es muy importante para el adecuado desarrollo embrionario.

En varios experimentos hemos evaluado los efectos de preincubación y perfiles de incubación en máquinas comerciales de una sola etapa o de etapa múltiple. Los pollitos o pavos han sido pesados al momento de la eclosión, y en muestras aleatorias se ha estimado la utilización de la yema, los pesos, longitudes y grosor de los huesos. Posteriormente, las aves nacidas en cada perfil de incubación fueron alojadas en galpones comerciales o instalaciones de investigación que simularan las mismas condiciones de manejo, dependiendo del experimento. A los 40 o 56 días de vida de los pollos, se tomaron muestras de 200 aves por galpón o todas las aves alojadas en los galpones experimentales y se evaluaron problemas de piernas como las desviaciones del tibotarso (valgus/varus), dedos torcidos, jarretes quemados, dermatitis plantar y se asignaron puntuaciones a la capacidad locomotriz (gait scores) a cada ave.

En resumen, los resultados de estos experimentos indicaron que aunque no se observan diferencias mayores a 5% (2 a 3 gramos) en peso de los pollitos o inclusive pocas variaciones en la utilización de la yema, los huesos al nacimiento si eran afectados por la preincubación o el perfil de incubación en el peso relativo al peso del ave y la asimetría bilateral del fémur, la tibia y las patas. A los 40 días, la preincubación uniforme a 26.7oC con movimiento de aire por 11 horas, redujo la incidencia de patas torcidas. Los perfiles más adecuados obtenidos en máquinas de incubación de una sola etapa redujeron significativamente la incidencia de dedos y patas torcidas, e influenciaron una reducción en la incidencia de valgus. Otros problemas de piernas como quemaduras de los jarretes, la dermatitis plantar e inclusive en gran parte las desviaciones del tibiotarso dependieron mas de las características de la cama y otros factores de manejo en las granjas.

Temperaturas de incubación

Es importante tomar en consideración que en una incubadora comercial existen áreas donde el calor se concentra más y es muy difícil remover el calor producido por los embriones durante la incubación. Estos errores se deben al diseño de las máquinas, a la temperatura inadecuada en el cuarto de incubación que puede causar que la ventilación de la máquina se disminuya, y al tamaño y las características de la cáscara de los huevos. En condiciones comerciales las elevadas temperaturas de la máquina o la incapacidad de remover el calor metabólico de los embriones está muy relacionado con la velocidad del aire o ventilación y posible reducción en la concentración de oxígeno del aire. Es decir, la alta temperatura en la nacedora, también esta relacionada con hipoxia.

Entre las características de la cáscara, la conductancia, es decir la capacidad de transferir gases y vapor de agua con el ambiente, varía entre líneas genéticas y en menor proporción con la edad de las reproductoras. Esta característica de conductancia de la cáscara del huevo afecta la capacidad del embrión para enfrentar las condiciones subóptimas de incubación, especialmente los excesos de temperatura o la falta de oxígeno. El adicionar CO2 a las máquinas incubadoras o nacedoras ha sido promovido como un método para aumentar la incubabilidad de huevos fértiles, pero siempre hay que tener en cuenta que algunas líneas genéticas de aves pueden sufrir excesiva hipoxia durante estos periodos y aunque puedan eclodir, algunos de sus sistemas fisiológicos pueden ser negativamente afectados por el resto de la vida.

La etapa más crítica en la maduración de varios sistemas fisiológicos del embrión aviar necesarios para enfrentar la vida posterior a la eclosión es llamada "estado de plato del consumo de oxígeno" y ocurre aproximadamente durante los últimos cuatro días antes de la eclosión. Los resultados de investigación de los últimos 15 años indican que las temperaturas de la incubadora y la nacedora durante este periodo afectan la utilización de la yema, el proceso final de desarrollo del sistema cardiorrespiratorio, intestinal, del metabolismo tiroideo, y de los músculos especialmente en embriones de aves de líneas genéticas de rápido crecimiento inicial.

Las temperaturas de incubación también están relacionadas con el desarrollo de los huesos, pues afectan el metabolismo tiroideo que es crítico para el desarrollo óseo, especialmente en la diferenciación de los condrocitos en la placa de crecimiento de la epífisis del hueso. Adicionalmente, los lípidos, minerales traza y vitaminas en la yema están involucradas en los procesos de formación y remodelaje del hueso durante el rápido crecimiento inicial. Consecuentemente, si las condiciones de incubación no son adecuadas, varios aspectos pueden ser afectados en el desarrollo de los huesos. Varios investigadores han demostrado que pequeñas alteraciones de la temperatura, de 37.5oC a 38.5oC, entre los 4 y 7 días de incubación en pollos pueden incrementar la longitud de la tibia y el tarso, pero también afectar los procesos de osificación.

El estrés térmico preeclosión afecta el desarrollo embrionario e incrementa la asimetría en las características bilaterales del ave como la longitud de los huesos, las alas y muchas otras. Hoy en día, esta asimetría relativa entre las dos extremidades, que es consecuencia del estrés en el desarrollo de los animales, es considerada como uno de los parámetros para estimar el bienestar animal. La asimetría entre los huesos puede afectar la alineación de las partes de las piernas y puede causar que las aves adopten patrones de movimiento diferentes de los considerados normales, que generalmente son menos eficientes energéticamente. Adicionalmente, estas dimensiones asimétricas ocasionan fuerzas anormales a los huesos y articulaciones desde etapas muy tempranas en la vida del ave afectando sutilmente su desarrollo poseclosión y causar los problemas de piernas que son visibles solo en las etapas mas avanzadas de la vida.

Ciertos problemas como la discondroplasia tibial son observados después de las tres semanas de vida, pero su origen ha sido recientemente correlacionado con temperaturas subóptimas (36.9 o 39.5oC) durante los primeros 8 días de incubación. Inclusive, periodos cortos (6 h/día) de temperaturas excesivas (39oC) durante la fase intermedia (10 a 18 días) de incubación puede también reducir el desarrollo de las tibias de los pollos.

Conclusión

Una adecuada preincubación con buen flujo del aire, y evitar temperaturas bajas durante la incubación temprana son críticas para un desarrollo óseo adecuado, reducir la asimetría relativa entre las dos piernas, y disminuir la incidencia de deformaciones de los dedos y de los huesos de las piernas. IA

Dr. Edgar O. Oviedo-Rondón, DVM, PhD., Dip. ACPV, Departamento de Ciencias Avícolas, Universidad Estatal de Carolina del Norte, Estados Unidos. Email: edgar_oviedo@ncsu.edu.